LA DEVOCION EN LA IGLESIA


 
En primer lugar consideramos indispensable el aclarar cómo concebimos esta devoción y cuál es el sentido de la misma.

¿En quién creemos?

 Existen dos expresiones sobre la Muerte en la Sagrada Escritura: La primera habla sobre la muerte que entró al mundo cuando pecaron Adán y Eva, (Gn2:17;” 17 menos del árbol del bien y del mal. No comas del fruto de ese árbol, porque si lo comes, ciertamente morirás.” 3:19 “19Te ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste formado, pues tierra eres y en tierra te convertirás.”) que por desobediencia Dios les envía como castigo, esta es la misma muerte que en diversos pasajes de la Escritura se evita, cumpliendo con los preceptos del Todopoderoso y que al final de los tiempos se levantará para guerrear en contra del Cordero (Jesús) y que habrá de ser vencida y finalmente arrojada al fuego para su destrucción (1ª Cor. 15:26 “26 y el último enemigo que será derrotado es la muerte.”; Apoc. 20:14 “14 Luego el reino de la muerte fue arrojado al lago de fuego. Este lago de fuego es la muerte segunda.”)

 A este ser nosotros no le rendimos culto, mucho menos le reconocemos potestad alguna porque es un acontecimiento que gracias al sacrificio de Jesús en su Pasión, lograremos vencer si aceptamos vivir la doctrina de su Evangelio, rechazamos rotundamente que veneremos a este ser.

 La segunda es en cuanto al Ángel de la Muerte, quien aparece en diversos pasajes de la Escritura sirviendo a Dios y ejecutando la voluntad de Él para ayudar o en su caso castigar al pueblo de Israel. Contrario a lo que piensan y afirman los detractores de esta devoción, nosotros Creemos en Dios como lo declaramos en nuestro cuerpo de creencias y es a quien dirigimos nuestra adoración, al Ángel de la Muerte o Santa Muerte le rendimos solamente veneración.

 


¿Con qué nombres se le conoce?

 Antes de que nuestra iglesia aprobara la devoción oficialmente, los fieles le daban nombres como: Santísima Muerte, Hermana Blanca, Santísima, con el sobre nombre de San pascual o Santa Pascuala, San Bernardo, Niña Blanca y Santa Muerte, etc. Incluso algunos devotos por iniciativa propia le pusieron nombres de familiares o amigos: Luisita, Irinea, Blanquita, etc.

 Cuando la Iglesia abre las puertas a esta expresión religiosa popular le da el titulo de Ángel de la Muerte o Santa Muerte basados en la declaración que hace el apóstol san Pablo en 1ª Corintios 10:10, en la Sagrada Biblia se le dan los nombres de: Destructor, Ángel bueno, Ángel de la Muerte, etc.

¿Es nueva esta devoción?

 No, como se menciona al principio de este capitulo la devoción aparece en el periodo del sincretismo religioso, como también la imagen del esqueleto que hasta este tiempo se le conoce como la Santa Muerte, podemos hablar bajo estos argumentos que la devoción tiene en México cerca de 400 años.

 Lo admirable o sorprendente es que se mantuvo subterráneamente, es decir sin estar visible en el grueso de la sociedad, muchos detractores argumentan que esto fue por la devoción que le profesaban los criminales, sin embargo al recorrer la república mexicana, nos dimos cuenta de que esta afirmación es falsa, porque en provincia se mantuvo vigente la devoción a la Santa en las familias comunes e incluso de nivel económico elevado.

  Lo que ocurrió es que tras la prohibición de la inquisición romana y para no ser causa de escándalo, critica, injurias e incluso de ser condenado a muerte muchas familias le rindieron veneración a escondidas, existen domicilios en provincia que en el patio principal tienen hermosos altares dedicados a Cristo, a la Virgen o a los santos más conocidos de la región y dentro de sus recamaras o en lugares especiales también le dedican un lugar a la Santa Muerte para orarle y pedir su intercesión.

 
RocketTheme Joomla Templates