El Culto Religioso y Popular en su 1ª época.

 

Cuando la religión católica romana llegó a tierras americanas, se introdujo la idea de la muerte dentro de la liturgia, a través del deceso de Cristo para la salvación de los hombres, y con la expiración de santos y mártires, como ejemplo de un “vivir bien”, para alcanzar la vida eterna en el cielo. Como herencia de la Europa medieval surgió la representación de la Danza Macabra. Siendo la muerte parte de los fundamentos del dogma, se introdujo deliberadamente el “Triunfo de la Muerte”. dentro de la iconografía católica, ya fuese en forma de danza o bajo el nombre de “Autos de las Cortes de la Muerte”.

Es de la época Colonial cuando se reciben las primeras noticias del culto en las minas de Zacatecas, donde los mineros se acogen a ella como símbolo de protección durante la jornada del peligroso trabajo que realizaban, también había esculturas de bulto que circulaban por las calles de algunas ciudades de la Nueva España, a las que se nombraban carretas de la muerte. En ellas se llevaba la escultura de un esqueleto, sentado en su trono, coronado, que portaba uno hoz a manera de cetro. Esta alegoría presidía la procesión del Viernes Santo a las imágenes de los ángeles, elementos de la pasión, el Santo Entierro, la Virgen Dolorosa, entre otros. Esta imagen suponemos significaba probablemente el triunfo de la muerte sobre el Hijo de Dios. Más tarde Cristo vence a la muerte al resucitar de entre los muertos. Él dará muerte espiritual al PECADO para lograr una vida resucitada en la justicia y el amor.

Luis González Obregón, en 1582, hace mención de las solemnes festividades religiosas que en el curso de la Semana Santa se hicieron en el siglo XVI, en particular sobre el viernes santo dice: “Seguíanse inmediatamente la procesión, precediendo a las insignias un carro pequeño cubierto de luto, y en el centro una cruz a cuyo pie iba postrada la muerte, y de cuyos brazos colgaba un título en latín, que traducido decía: “¿Muerte, donde está tu victoria?” Y al reverso: “Muerte, yo seré tu muerte”. Acompañaban a este carro tres individuos enlutados, que tocaban tres trompetas destempladas, que al tocarlas de cuando en cuando imponían por su majestad y sentimiento”.

 

 


De ser un símbolo fundamental para el catolicismo romano, la imagen dejó de participar en procesiones, probablemente por el temor de los sacerdotes romanos, que se percataron de que empezaba a estar presente en los oratorios particulares.

 

Sin embargo, también en otros países se tiene la veneración y devoción, como son los casos de países del sur del continente como Argentina, Paraguay, Uruguay y el sur de Brasil, donde existe el culto a San La Muerte, es decir la muerte santificada en su lado masculino, que es un santo de origen guaraní, un pueblo indígena que habitó parte de Brasil, Argentina, Paraguay y Bolivia, el culto surge después de 1767, fecha en que son expulsados los jesuitas de sus misiones en Argentina y Paraguay. Los indígenas retoman tradiciones de la época prehispánica y las mezclan con los cultos católicos, como ocurrió en México. A San La Muerte se le representa como un pequeño esqueleto que porta una filosa y larga guadaña, semejante a nuestra imagen mexicana, se le representa también acurrucado, sosteniendo con sus manos la barbilla; también sentado con las manos en la barbilla, acostado dentro de un ataúd o como un cráneo en miniatura. Su imagen es común en pequeñas estampas que tienen su oración al reverso. Se le rinde culto en diferentes fechas, en la ciudad de Resistencia, en Chaco, se le celebra el 15 de Agosto con misa, procesiones y bailes. 
 

Le piden favores especiales o renuevan promesas hechas con anterioridad, en otras partes lo celebran el Viernes Santo y el Día de Muertos, el culto ha crecido y se ha vuelto público, como esta pasando aquí en México, pero originalmente su veneración se realizaba de manera oculta. A principios del siglo XX la situación cambió y la Iglesia Romana, aunque no le acepto como Santo oficial, toleró su presencia. De esta forma San La Muerte salió a luz y hoy es venerado por una buena cantidad de argentinos, paraguayos y creyentes de otras nacionalidades.

 
RocketTheme Joomla Templates